Los dibujos son una de las mejores formas de expresión de los niños. A través de sus trazos podemos saber como son, lo que piensan y lo que sienten. Y los padres debemos aprender a interpretarlos si queremos conocerlos más a fondo.
Los hermanos, por el simple hecho de serlo, no tienen por qué llevarse bien. Es normal que surjan los celos, que compitan por la atención de sus padres, que muestren rivalidad y se peleen. Pero los padres podemos hacer mucho para que tengan una buena relación, se quieran y convivan felizmente.