Club Madres | La merienda, energía de la tarde
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La merienda, energía de la tarde

Desde la comida a la cena pueden pasar unas seis o siete horas, tiempo en el que nuestros hijos realizan muchas actividades, van a clase, realizan actividades extraescolares, juegan … y necesitan, a media tarde, el aporte nutritivo que les da la merienda.

Este tentempié evita que los niños sufran hipoglucemias (bajadas de azúcar) y además contribuye a mantener estable su metabolismo. Para que una merienda sea nutritiva y beneficiosa has de tener en cuenta varias cosas:

  • Debe ser adecuada a la actividad que realiza tu hijo durante la tarde, no necesitará la misma energía un niño que después de clase realiza actividades deportivas y antes de volver a casa está un rato jugando en el parque, que otro que no realice tanto esfuerzo físico.
  • Debe tomarse a partir de haber digerido la comida y con suficiente antelación a la cena para que no le quiete el apetito.
  • Ha de ser una ingesta habitual a lo largo de la semana.
  • Evita que este piscolabis esté cargado de grasa y azúcar. Lo ideal es que tomen cereales (puede ser un bocadillo o unas galletas), fruta (entera o en zumo) y algún lácteo (queso, yogur…). Unos ejemplos de merienda nutritiva serían un bocadillo de queso y un zumo, unas galletas y un yogur de fruta, un sándwich de jamón con zumo de fruta enriquecido con leche…
  • Si tienes tiempo y te gusta la cocina, prueba ha hacer tartas, bizcochos o galletas caseras bajas en azúcar y ricas en leche y fruta. Puedes añadirles frutos secos (pues aportan mucha energía). Verás como disfrutan de la merienda.