Club Madres | Los niños a través de sus dibujos
3851
post-template-default,single,single-post,postid-3851,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive
 

Los niños a través de sus dibujos

Los hijos tienen muchas manera de expresarse, y no siempre utilizan las palabras, sus gestos, su carácter, su comportamiento, y sus dibujos nos dicen mucho de cómo son y como se sienten. Los niños trasladan al papel sus estado de ánimo (alegrías, penas, preocupaciones, miedos…) y a través de la interpretación de sus dibujos podemos conocerlos y ayudarlos en caso de necesidad.

Para interpretar los sentimientos del niño a través de sus dibujos es mejor analizar varios de ellos, realizados a lo largo de un periodo de tiempo, es decir, un niño puede tener un mal día (como los adultos) y expresar su rabia o su enfado a través de un dibujo cargado de rojos, negros y símbolos que denotan agresividad. Eso no es malo, pues el niño necesita descargar ese enfado que lleva y sin duda la forma más pacífica es hacer un dibujo. Otra cosa bien distinta es si un niño siempre dibuja el mismo tema, o en sus dibujos siempre incluye elementos de violencia, que transmiten tristeza, miedos, etcétera. Lo que nos ha de llamar la atención son esas cosas que pinta de forma reiterada, pues nos está diciendo que algo no va bien, o en caso contrario, nos puede transmitir que se siente feliz y está contento con su vida y su entorno.

Conoce su interior

Si quieres conocer como se siente tu hijo, o si hay algún problema que le pueda estar afectando, pídele que te haga un dibujo, de lo que quiera. Tienes que darle un papel, tamaño folio por ejemplo, y 8 colores (amarillo, naranja, rosa, rojo, verde, azul, marrón, negro). Cuando quieras que dibuja un elemento en concreto pídeselo pero sin darle detalles, debe hacerlo cómo él quiera y no debe guiarse por tus comentarios, lo que dibuje estará perfecto.

Si sospechas que el problema pueda estar en las relaciones que tiene con los miembros de la familia o en casa, puedes pedirle, de vez en cuando, que dibuje una familia, una cualquiera no ha de ser la vuestra. Inconscientemente el niño reflejará en ese dibujo la percepción que tiene de su familia. Escribe en el dibujo la fecha y guárdalo para compararlo con otros dibujos que pueda realizar en unas semanas.

Haz lo mismo con el dibujo de una casa. Pídele que dibuje una cualquiera, puede dibujar el interior y el exterior de la casa si le apetece. Escribe su nombre y la fecha y guárdalo. Al cabo de unas semanas vuelve a pedirle que dibuje una casa. Compara los dibujos y mira si hay algo que te llame la atención.

La prueba del árbol

Pídele a tu hijo que dibuje un árbol. Dale una hoja de papel tamaño folio y los 8 colores antes comentados. Si te pregunta como debe ser el árbol simplemente contéstale que como él quiera y no le des más explicaciones. Déjale tranquilo y no estés encima observando cada trazo que realice. Cuando acabe, le pones su nombre y la fecha (puede escribirlo él si sabe hacerlo).

La forma del árbol nos puede representar al niño en sí, tanto físicamente como mentalmente.Una vez acabado puedes intentar hacer tus propias interpretaciones:

Ubicación: Dónde lo ha dibujado ¿en el centro, a la izquierda, arriba a la derecha…? Según donde lo haya situado nos puede decir como se siente. Lee en el artículo Interpreta los dibujos de los niños el cuadro con las 9 áreas. Si está en el centro (lo más normal) es un niño que vive el presente, si está a la izquierda tiene lazos con el pasado que le están marcando y si está a la derecha es porque piensa a menudo en el futuro y como serán las cosas o su vida más adelante. La parte de arriba se corresponde con la más imaginaria y soñadora, y la inferior con la terrenal, la realidad más pesada.

Colores: En función de la edad de tu hijo, puede que haya coloreado el árbol con los colores más representativos de la realidad (las hojas verdes y el tronco marrón), pero quizá te sorprenda con colores bien distintos. Consulta el significado de los colores en el artículo Interpreta los dibujos de los niños.

Los trazos: Igual de importante es la forma en que dibuja, si sus trazos son fuertes y profundos o débiles. Recuerda que siempre has de tener en cuenta su edad. Para más información lee  Interpreta los dibujos de los niños.

La base: Se compone del suelo, las raíces del árbol y la base del tronco. Es posible que niños pequeños no las dibujen sencillamente porque no saben que los árboles tienen raíces. Y los niños más mayores pueden omitirlas porque es la parte que no se ve. Un dibujo con raíces o con una base ancha significa que es un niño estable, fuerte, seguro y que se recarga de energía fácilmente. Por el contrario, unos trazos suaves y una base estrecha denotan debilidad y fragilidad.

El tronco: Sus dimensiones nos indican como es el niño respecto a su entorno social. Un tronco alto, grueso y voluminoso se corresponde con un niño seguro de sí mismo, confiado, que no se deja influenciar fácilmente. Por el contrario un tronco estrecho, aunque sea largo, es más vulnerable y fácil de doblegar.

A partir de los cinco años, coincidiendo con los cambios hormonales, los niños pueden dibujar un círculo en el tronco (la casa de los pájaros o las ardillas), lo que representa el despertar de la sexualidad.

Las ramas y hojas: es la parte más ligada a la cabeza, al intelecto, la imaginación y la creatividad. Un árbol sin hojas, con las ramas desnudas, muestra a un niño con falta de motivación, en cambio, un árbol con muchas hojas habla de un niño creativo.

Si dibuja frutos significa que es un niño generoso, comunicativo, y abierto.

Los dibujos de nuestros hijos nos dan la oportunidad de saber más sobre ellos (su personalidad, sus preocupaciones, sus necesidades…) y a descubrir las diferentes etapas por las que pasas. Recuerda recopilar varios dibujos para ver la evolución y poder hacer un análisis más detallado y exacto del niño. Un solo dibujo te puede dar la pista pero por lo general no es suficiente para hacer una correcta evaluación.

LIBROS RECOMENDADOS

Garabatos
Cómo interpretar los dibujos de los niños