Club Madres | Así evoluciona el gusto y el olfato
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Así evoluciona el gusto y el olfato

Estos dos sentidos, el gusto y el olfato, están muy relacionados. Tu hijo nace pudiendo distinguir a su madre solo por el olor natural que desprende y ya muestra su preferencia por los sabores dulces.

A continuación te indicamos como se desarrollan estos dos sentidos y la importancia que tiene la introducción a una alimentación variada.

De 0 a 5 meses:

  • Los bebés, al nacer,  ya son capaces de distinguir diferentes sabores, mostrando su agrado ante alimentos dulces y haciendo gestos de desagrado ante sabores amargos o salados. Esto es así porque el dulce le recuerda al sabor del líquido amniótico y la leche materna.
  • Desde el primer momento de venir al mundo son capaces de encontrar el pezón solo con el olfato y distinguen la leche de su madre de entre otras leches.
  • En el momento que tenga la capacidad de sujetar objetos con sus manos, se los llevará a la boca, para obtener información sobre su sabor, su textura, su dureza, su temperatura y su tamaño.
  • A medida que van creciendo aprenden a asociar algunos olores con cosas o actividades concretas. Así por ejemplo saben que es la hora del baño cuando huelen al gel que utilizas para asearlo. Si tienes el hábito de darle un masaje, tan solo con untarte las manos de aceite o crema hidratante ya se pone contento porque sabe lo que viene después.

De 6 a 10 meses:

  • El desarrollo del gusto irá en aumento en el momento en que su dieta sea más rica y variada. A medida que se vayan introduciendo los nuevos alimentos, nuestro hijo aprenderá a relacionar y diferenciar nuevos sabores. Reconociéndolos también por el olor que desprenden.

A partir de 11 meses:

  • A medida que tu hijo crezca irá aceptando sabores más complejos, como el que le da un batido de frutas con leche o yogurt.
  • Aunque sigue teniendo preferencia por los sabores dulces, ya acepta mejor los ácidos.
  • Sabe perfectamente lo que le gusta y a la hora de comer rechaza lo que le disgusta.

Estimula sus sentidos

  • Cuando son muy pequeños no es recomendable exponer al bebé a olores fuertes. Es mejor evitar usar perfumes y ambientadores.
  • Cuando comiences una alimentación más variada, déjale que huela los alimentos  individualmente antes de probarlos.
  • Realiza salidas a lugares de ambientes diferenciados (playa, montaña, bosque…) en ellos percibirá aromas naturales que no encuentra en casa.
  • Cuando sean más grandes, deja que te ayude en la cocina a realizar platos sencillos.
  • Cuando tengas que empezar con la introducción de nuevos alimentos a su dieta, hasta hora basada exclusivamente en leche, hazlo de uno en uno. De esta manera ayudarás a tu hijo a diferenciar los sabores y averiguarás también qué le gusta más o menos.
  • No enmascares los sabores de los alimentos añadiendo azúcar o sal. Deja que los aprecie tal como son.