Club Madres | Mi hijo en casa no come
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Mi hijo en casa no come

Si tu hijo son de los que en casa come fatal pero en el colegio se acaba el plato seguramente estarás haciendo algo mal. Te ofrecemos algunos consejos para que la hora de la comida no se convierta en un suplicio y tu hijo acabe comiendo de todo.

Para muchos padres la hora de comer es un suplicio porque no consiguen que sus hijos coman dos cucharadas sin armarla. Muchos niños, se dejan la comida, escarban en el plato y, se inventan dolores y mil excusas para no tener que comer. En cambio en el colegio, en el restaurante o con los amigos, comen de maravilla e incluso se acaban el plato y, lo más sorprendente, es que lo hacen sin rechistar y de buen agrado. ¿Qué sucede? ¿Por qué ese cambio de actitud? La respuesta es muy simple, tan solo hay que observar y analizar los dos amientes par ver y comprobar las diferencias.

En el colegio:

  • Ambiente divertido y distendido con los compañeros.
  • Rutina y hábitos (lavado de manos, babero, sentarse, coger cubiertos…)
  • Todos comen lo mismo, no hay menú según los gustos preferidos de cada cual.
  • Existe motivación, se les anima a acabar el plato y se les felicita cuando lo consiguen.

En casa:

  • La cara de una mamá, que está harta del drama de la comida, está contraída y enfadada de solo pensar lo que le espera.
  • Su actitud es negativa, incluso antes de empezar.
  • Se crea un clima hostil y tenso durante toda la comida.
  • La tele acostumbra a ser el centro de atención y durante la velada no hay diálogo.
  • Ante un ambiente poco agradable el niño acaba perdiendo el poco apetito que tuviera.
  • La madre puede acabar aún más enfadada y gritando, el niño llora, el padre se levanta de la mesa y los hermanos se sienten ignorados.

 

Consejos para hacer que la situación cambie

  • Apagar la televisión durante la hora de comer.
  • Conversar juntos sobre temas que incumban a toda la familia.
  • Los niños copian lo que ven en casa: si los padres son de mal comer, con poca variedad y calidad, vuestro hijo hará lo mismo.
  • Nadie de la familia debe picotear entre horas, para evitar que los hijos adquieran este mal hábito que los deja desganados a la hora de sentarse a la mesa.
  • No comer a deshoras, es importante tener un horario fijo para las comidas.
  • Réstale importancia a la cantidad de comida que ingiere, cada niño come lo que necesita su cuerpo. Procura que haga, eso sí, las cinco comidas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena).
  • Felicítale por lo que ha comido, sea la cantidad que sea.
  • Cuando se acabe el plato celébralo, felicitándole, cantándole la canción del campeón…
  • Ante todo crea un buen clima a la hora de comer convirtiendo la velada en un momento agradable.
  • Intenta hacer platos más sugerentes y apetitosos, los niños comen por la vista, si no les resulta atractivos no querrán ni probarlo.
  • Pídele que colabore ayudándote a hacer la comida, de esta forma valorará mejor los alimentos. Da igual la edad que tenga, a partir de los 3 años ya te puede ayudar a lavar unas verduras, a empanar la carne o enharinar el pescado.

 

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