Club Madres | Empezar con un buen desayuno
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Empezar con un buen desayuno

El desayuno se puede considerar la comida más importante del día porque es la primera de la jornada tras horas de no ingerir nada. Que nuestros hijos tomen un buen desayuno les va a aportar toda la energía necesaria para afrontar la mañana con fuerza.

Durante la noche el cerebro consume casi toda la reserva de glucosa con lo que ha de ser repuesta nada más levantarse. El que tu hijo no desayune o lo haga inadecuadamente, puede causarle una bajada de azúcar en la sangre, malestar general, dolores de cabeza, cansancio… además de un bajo rendimiento escolar causado por la disminución de la capacidad de concentración. También se ha demostrado que unas malas costumbres en el desayuno pueden provocar obesidad (el 40% de los niños que no desayunan tienen sobrepeso o son obesos), diabetes y enfermedades cardiovasculares en adultos.

Si tu hijo toma un desayuno nutritivo va a mejorar su desarrollo tanto físico como intelectual, estará activo y con energía para afrontar una mañana de gran actividad mental y física.

No solo es importante lo que se ingiera en este momento del día, sino también la manera en como se hace. Evita las prisas y levanta a tu hijo con tiempo suficiente para que se pueda sentar a la mesa y de manera tranquila y relajada tomarse el desayuno. En muchas ocasiones se levantan sin apetito, por eso es importante que cuentes con el tiempo necesario.

Para que un desayuno se considere nutritivo ha de contar con una serie de alimentos:

Lácteos: puede ser un vaso de leche, un yogur, algo de queso… Los lácteos les proporcionan mucho calcio (indispensable para un correcto crecimiento óseo), proteínas y vitaminas.

Cereales: los pueden tomar en forma de pan, tostadas, cereales de desayuno, muesli, galletas… y les darán un importante aporte energía pues son ricos en hidratos de carbono de absorción lenta, es decir, la glucosa se libera de forma progresiva con lo que se obtiene energía durante más tiempo. En cambio, deben evitarse los carbohidratos de absorción rápida como la bollería o productos muy refinados y con demasiada azúcar.

Fruta: si le cuesta comérsela entera puedes dársela en zumo y mejor si es de temporada. La fruta les aporta agua, y vitaminas y minerales, es decir, micronutrientes imprescindibles para el organismo.

A media mañana nuestros hijos paran su actividad escolar para tomar el almuerzo que puede ser un pequeño bocadillo de jamón, queso…

Recuerda que para que tu hijo adquiera el hábito de desayunar bien es fundamental que toda la familia lo haga, si entre semana desayunáis a horas diferentes aprovecha el fin de semana para sentaros todos juntos y compartir un buen desayuno completo.

Para algunos niños el desayuno es poco atractivo, ponle imaginación y variedad a las mañanas. Si tienes tiempo puedes dedicar alguna tarde a preparar con él tartas o  bizcochos. Les puedes añadir mermelada de fruta y algo de cacao. Completo y nutritivo, ¿no te parece? Pero si tu ritmo de vida no te permite dedicarte a la cocina, en el mercado existen productos pensados para los más pequeños, que además de ser muy atractivos, suelen estar enriquecidos en vitaminas y minerales lo que les garantiza un correcto desayuno.

 

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