Club Madres | Beneficios del vínculo madre – hijo
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Beneficios del vínculo madre – hijo

Durante los meses de embarazo, la mujer es el nexo entre su bebé y el mundo. Todo lo que a ella le afecta de manera especial incide en el bebé que lleva dentro, por eso, la mujer embarazada no solo debe cuidarse físicamente sino también emocionalmente para crear un vínculo madre – hijo sano.

Es sabido que cuando a una embarazada se le programa una fecha de parto por retraso, el bebé nace sin provocación poco antes de la fecha. Es como si el deseo de la madre de que nazca le llegara al bebé que percibe esa sensación de angustia de la madre y decidiera salir. ¿Es posible que el bebé capte esas sensaciones de verdad? Muchos estudios confirman que el bebé siente y padece las mismas emociones que la madre.

Los sentidos del bebé intrauterino.

Hay estudios que verifican que el feto puede ver, oír, degustar y sentir y, como madre estoy convencida de que así es:

  • Vista: Durante una ecografía mi bebé, de cuatro meses de gestación, abrió los ojos, parpadeaba y giraba la cabeza siguiendo los movimientos del ecógrafo. Fue espectacular, él notaba que algo estaba pasando al otro lado y no dejaba de “mirar” y parpadear.
  • Gusto: Cuando ingieres algo dulce puedes notar como tu bebé se mueve de una forma más activa. También es sabido que durante el embarazo no es recomendable consumir comidas muy especiadas, picantes o de sabores fuertes, pues el bebé muestra rechazo.
  • Oído: Cuando estaba embrazada le cantaba a mi bebé canciones dulces a menudo y cuando nació, esas mismas canciones le produjeron efectos tranquilizadores. Y es curioso como después de tres años, cuando mi hijo escucha en un anuncio de televisión, una de esas canciones que yo le cantaba, se queda fascinado, atrayéndole de forma poco usual y sorprendente, creo que en su subconsciente le quedó grabada esa canción.
  • Sentimientos: Lo que es menos conocido es el hecho de que los bebés captan el estado anímico de la madre durante el embarazo, afectándole e influenciándole en su nueva vida.

 

Vínculo materno: su vida a través de la tuya

Cuando me refiero a que el bebé siente lo mismo que tu, no me refiero a que sentirá exactamente la misma sensación y grado de sentimiento, sino que, si tu estás muy triste y deprimida le puedes trasmitir una sensación de aflicción. Si hablamos de algo transitorio y liviano no dejará huella en el bebé, pero si hablamos de algo que está marcando tu vida de manera continuada y que te está afectando profundamente ten en cuenta que también lo sufrirá el bebé, e incluso puede afectar a su personalidad.

Por eso, si quieres que tu hijo se sienta feliz, tú debes sentirte feliz, debes intentar estar bien en todo momento, en el trabajo, con tu pareja, en el día a día. Tu actitud, y la de tu pareja, pueden contribuir mucho en el bienestar, felicidad y en la personalidad de tu futuro hijo.

La aportación de padre

Los padres no viven el embarazo como la mujer, por eso deben hablarle a menudo y tocar el vientre de la madre mientras lo hace, así el bebé se sentirá también querido por el padre. Además influirá positivamente en el vínculo que tendrán padre e hijo una vez que este haya nacido.

Un bebé querido y estimulado será emocional, intelectual e incluso físicamente más desarrollado.

El bebé, en el útero, siente y recuerda

Los pensamientos y sentimientos de la madre tendrán un efecto potencialmente benéfico para su hijo. El bebé, dentro de la barriga de su madre, necesita sentirse amado y deseado igual que los niños y los adultos, o quizá más aún. Un bebé intrauterino querido y deseado será el día de mañana un individuo con mayor autoestima, mayor seguridad y confianza en sí mismo, más optimista y más extrovertido. Se sentirá amado y disfrutará de la capacidad de amar. En definitiva, valores muy positivos y preciados que toda madre puede regalar a su hijo.

A partir del quinto o sexto mes de gestación las emociones o sentimientos intensos y profundos, con una duración larga, afectan al bebé y a su desarrollo incluso hasta después del nacimiento. Una mamá feliz, orgullosa, sin estrés y con un vida estable, tendrá un bebé más sano y pletórico que una mujer que durante su embarazo sufrió depresión, estrés o no sintió amor e ilusión por su nueva situación.

No influye en cambio, o no marcará su estado físico ni mental, una situación de preocupación de poca duración y de escasa intensidad. Hablamos de tensiones constantes que afectan de forma profunda a la mujer y no de una preocupación transitoria de algo más banal y que no dejan huella en la mujer.

También es muy importante la relación sentimental de la pareja. Una mala relación influye negativamente en el feto. Un mal matrimonio o una relación negativa es una de las principales causas del daño emocional y físico en el futuro bebé.

Desde el momento en el deseas o que te enteras que estas embarazada ama, quiere y desea a tu bebé y obtendrás la recompensa de un niño sano, fuerte y dichoso. Es una predisposición, si tu estás bien el bebé tiene más posibilidades de estar sano física y psicológicamente.

Los patrones emocionales establecidos inmediatamente después del alumbramiento, y cuando el bebé está en el vientre materno, resultan a largo plazo y a menudo, decisivos en la formación de la relación madre- hijo.

En resumen, el vínculo intrauterino no se produce automáticamente, para que funcione, es preciso amor hacia el niño y comprensión de los propios sentimientos.