Club Madres | Conservar la leche materna
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Conservar la leche materna

Durante la lactancia materna se pueden dar situaciones en las que la madre deba o desee extraerse su leche para dársela a su bebé en otro momento. La reincorporación al trabajo es la principal causa de interrupción en la lactancia materna, pero si deseas continuar dándole tu leche a tu hijo aquí te explicamos como puedes hacerlo.

La extracción de la leche materna puede realizarse de forma manual (como si se ordeñara) o mecánica (con sacaleches manuales o eléctricos). Existen una gran variedad de utensilios en el mercado, deberás mirar cual es el que más te conviene en función de tus necesidades, por ejemplo, los sencillos son baratos pero más lentos para la extracción a diferencia de los eléctricos con los que podrás obtener la leche de uno o de los dos pechos a la vez y en poco tiempo.

Lo más importante es que durante la extracción estés cómoda, en un lugar tranquilo y te sientas relajada. Si tienes a tu bebé cerca, lo miras y lo oyes, te será más fácil conseguir la estimulación de los pechos para obtener la leche. Si por el contrario no tienes a tu hijo cerca, quizá seas de las que te basta con pensar en él para conseguirlo, pero a otras muchas madres, por el contrario, les resulta mucho más difícil, les cuesta conseguir la estimulación suficiente para conseguir su precioso oro blanco. Pensar en el bebé o mirar una fotografía suya puede ayudar, pero si aún así te cuesta, no te deprimas pues los inicios no son fáciles, pero poco a poco lo conseguirás.

Consejos para la conservación de la leche materna

  • La leche extraída se de poner en botes de vidrio o de plástico, o en bolsas de plástico para congelar líquidos. Puedes encontrar bolsas especiales para la congelación de leche materna en grandes almacenes, tiendas de puericultura y farmacias.
  • Los recipientes se han de llenar solo tres cuartas partes, ya que la leche se dilata y aumenta su volumen con la congelación.
  • Antes de congelar se ha de identificar el recipiente poniendo el día y la hora de la extracción.
  • Después de extraer la leche se ha de dejar entre 15 ó 30 minutos a temperatura ambiente y, si no se va a consumir, se ha de poner en la nevera donde se puede guardar durante 72 horas.
  • Si se quiere congelar la leche extraída, primero se ha de dejar en la nevera o frigorífico durante 2 ó 3 horas para que esté bien fría y después congelarla antes de que transcurran 24 horas desde que se realizó la extracción.
  • Se puede mezclar la leche de diferentes extracciones en el mismo recipiente.
  • Antes de congelar la leche se ha de agitar suavemente para que los componentes se mezclen bien.
  • Para descongelar la leche se ha de dejar en la nevera hasta que esté líquida.
  • Para utilizar la leche, que está congelada, podemos sacarla del congelador 2 ó 3 horas antes y dejarla a temperatura ambiente, antes de dársela al bebé. Aunque lo más recomendable es que la leche pase del congelador a la nevera y después dejarla fuera.
  • Par descongelar o calentar la leche de una forma más rápida hay que poner el recipiente debajo de un grifo de agua caliente.
  • No se puede utilizar el microondas para calentar la leche ya que se alteran sus componentes.
  • La leche que ha sido descongelada, se debe consumir inmediatamente, o bien mantenerla en la nevera o refrigerador un máximo de 24 horas, pero nunca se debe volver a congelar.

La leche materna recién extraída se puede almacenar:

  • Durante 8 ó 10 horas a temperatura ambiente si no se superan los 25ºC.
  • En el refrigerador (a menos de 4ºC) aguanta un máximo de 72 horas.
  • En el congelador de la nevera: 2 semanas
  • En el congelador individual (de un refrigerador) = 3 meses.