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Compaginar trabajo y familia

Si estás pensando en volver a trabajar después de haber tenido a tu hijo, hay algunas cosas que debes saber que te ayudarán a tenerlo todo controlado y poder compaginar el trabajo con la vida familiar.

Has tenido un bebé y le estás dedicando todo tu tiempo pero se acaba el permiso por maternidad y empiezan a surgirte infinidad de dudas. No sabes si volver al trabajo o quedarte en casa cuidándolo todo el tiempo. Además todo se complica y a la ardua tarea de ser madre se le suma la limpieza de la casa, la comida, la pareja y un sinfín de obligaciones. Estás confusa, cansada, el tiempo avanza y tú cada día estás más agotada y al borde de perder los nervios. Si éste es tu caso, aquí te proponemos algunos consejos e ideas para que elijas tu mejor opción.

Ventajas y desventajas de la reincorporación laboral

Lo primero que has de hacer es elaborar dos listas en las que separarás las ventajas que tiene volver al trabajo y las de quedarte en casa. A continuación te proponemos algunas aunque debes ser tu misma quién haga una valoración exhaustiva:

compaginar trabajo y familia: mujer lleva a su hija al colegio mientras va al trabajoVolver a trabajar:.

  • Independencia económica.
  • Desconectar de la casa y del bebé.
  • Relacionarte con tus compañeros.
  • Sentirte activa y útil.
  • Aumento de confianza ante las nuevas tareas a desarrollar.
  • Más seguridad económica para la familia
  • Te sentirás más realizada.
  • La inactividad laboral prolongada complica la reincorporación futura.
  • Evitas encerrarte en el mundo que envuelve a tu hogar.

.Quedarte en casa:

  • Dedicación exclusiva y total para la familia sobretodo para tu bebé.
  • Más tiempo libre.
  • Mayor descanso y relax.
  • Control de gastos.
  • Practicar tus jobbies favoritos.
  • Ahorro de dinero (de la canguro o la guardería).

Una vez hayas valorado los puntos de cada una de tus listas podrás tomar la decisión. Si todavía tienes dudas puedes probar a trabajar solo unas horas para ver que tal te va, puedes buscar un trabajo con cierta flexibilidad que te permita compaginarlo con los horarios de casa. Piensa que tampoco es necesario que estés todo el día fuera de tu hogar, ya sabes que con hijos pequeños (menores de seis años) tienes derecho a jornadas reducidas, lo que te permitirá compaginar la vida laboral y familiar con mayor facilidad.

Si decides quedarte en casa, enhorabuena, disfruta de esta nueva etapa tan maravillosa que te brinda la maternidad y que sólo dura unos años ¡los niños crecen deprisa! Si por el contrario has decidido reincorporarte al mundo laboral, enhorabuena también, porque vas a formar parte de ese grupo de mujeres activas dentro y fuera de casa, eso sí, con un bebé deberás organizar muchas cosas para poder tenerlo todo bajo control. Y en cuanto a los niños y a tu pareja, más vale dedicarles menos tiempo, pero que éste sea de calidad, que pasar mucho tiempo con ellos pero sin prestarles atención exclusiva.

Batalla de sentimientos

Es muy probable que te aborde el sentimiento de culpabilidad sea cual sea tu opción, no has de preocuparte es algo muy normal.

Si te quedas en casa a cuidar de tu hijo y eres de las que están acostumbradas a llevar una vida muy activa, es probable que en unos meses te subas por las paredes si no llenas tu tiempo con algo más que ser “mamá”. Puedes aprovechar para estudiar algún cursillo y realizar alguna actividad, pero eso sí cuando estés recuperada y te sientas menos cansada. Sobretodo ten cuidado con las depresiones post-parto, por leves que te parezcan has de pedir ayuda, coméntaselo a tu médico de cabecera.

Si por el contrario has decidido reanudar tu trabajo, no podrás evitar sentirte fatal cuando te tengas que separar de tu hijo, hasta el punto de sentirte mala madre por “abandonar” a tu bebé y dejarlo al cuidado de otra persona (aunque ésta sea de total confianza). Ese sentimiento tan odioso se va atenuando a medida que pasan los días ya que se compensa con el sentimiento de felicidad que te invade al tener una vida activa como la que tenías antes de tener al bebé. Piensa que si tú estas feliz, todos estarán felices y si tu te sientes mal, les transmitirás esa energía negativa también a tus hijos y a tu pareja. Al desconectar de tu hijo durante unas horas, por mucho que lo eches de menos y pienses en él a menudo, volverás a sentirte mujer y no solo madre.

Organizar la vuelta al trabajo

Un bebé acarrea un montón de necesidades que debemos organizar para poder ausentarnos de casa unas horas e ir a trabajar. Necesidades que van desde el cuidado básico, la alimentación, la higiene, el entretenimiento a la salud. A continuación encontrarás algunas ideas que deberás tener en cuenta para organizar tu vuelta al trabajo.

Empresa: comunica con la mayor anticipación posible tu reincorporación o fin de la baja maternal (al menos 15 días antes), o la excedencia si has elegido esa opción.

Si deseas acogerte a tu derecho de reducción de jornada (un mínimo de un tercio y un máximo de la mitad de la jornada), infórmate bien de todos los pasos a dar, los más importantes son primero, comunicarlo por escrito indicando el periodo de inicio de la reducción de jornada y sobretodo que es por guarda legal y custodia de un hijo menor. Y segundo, pedir su contestación escrita conforme que comunican la reducción de jornada a la Seguridad Social. Esto último es muy importante porque a la hora de un despido o de cobrar el desempleo te computará como si estuvieses a jornada completa.

A continuación te mostramos una carta tipo que te servirá de modelo para informar a tu empresa de la reducción de jornada (ver carta).

compaginar trabajo y familia: abuela cuida a su nietoCuidador: debes plantearte muy en serio quien se va a ocupar de tu hijo. Quizás seas de las afortunadas que pueden combinar los horarios laborales con los de tu pareja, aunque la inmensa mayoría tiene que buscar alternativas como abuelos, guardería o canguro. Valora todas las opciones y elige la que mejor se adapte a tus necesidades. Has de tener en cuenta disponibilidad, experiencia, horarios, ubicación y precios.

Cuando llegue el momento deberás hacer una separación progresiva, al inicio te podrás ausentar muy poco rato e ir aumentándolo. Sea cual sea el cuidador que hayas elegido le deberás enseñar y explicar las costumbres y modo de hacer que deberán llevar a cabo con tu hijo.

Alimentación: es primordial que se mantengan los horarios. Si le estás dando el pecho puedes continuar con la lactancia materna extrayéndote leche unas semanas antes y congelándola (dura 3 meses en el congelador), o bien extrayendo la toma de la noche, si ya no la hace, y guardándola en la nevera (dura 2 días en el frigorífico). También puedes optar por las leches de fórmula para las tomas en las que te ausentas, continuando con la lactancia materna en las tomas que te sean posibles, en este caso te aconsejamos que empie. ces a introducir el biberón una o dos semanas antes para ver si lo acepta bien.

Organización: con tu vuelta al mundo laboral deberás reajustar todas las tareas de casa, organizando, simplificando y delegando los quehaceres. No pretendas ocuparte de todo,  mentalízate de que no tienes que hacer tú todo el trabajo y que éste se puede repartir entre todos los miembros de la familia. Ten en cuenta que un exceso de responsabilidades familiares y laborales puede poner en riesgo tu salud y bienestar, lo que al final repercutirá en toda la familia. Quizás debas plantearte el contratar a una asistenta que te ayude con las tareas domésticas mientras te ocupas del bebé, la compra, la colada…

Ocio: tu vuelta al trabajo no debe significar “no tener tiempo” de hecho, debes aprender a disfrutar y a dedicar con exclusividad parte de tu tiempo con tu pareja a solas y también con tu hijo, todos los días. Recuerda que más vale calidad que cantidad en cuanto a compartir tiempo y actividades se refiere.

 

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