Club Madres | Celíacos, una dieta sin gluten
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Celíacos, una dieta sin gluten

Los celiacos son personas con intolerancia al gluten. Es una enfermedad que va en aumento y que en algunos casos es difícil de detectar pues quien la padece no tiene los síntomas más claros que la diagnostica.

Los síntomas más comunes de la enfermedad celíaca son: diarrea (más de 3 deposiciones diarias, de consistencia pastosa y muy voluminosa), barriga hinchada (sobretodo por la noche), pérdida de peso, estancamiento en el crecimiento y cambios de carácter. Pero pueden darse otros síntomas menos habituales como son: trastornos de conducta, infertilidad o, aftas bucales de repetición.

Si tu hijo sufre algunos de estos síntomas es conveniente que acudas al pediatra para que te derive a un especialista, el cual podrá diagnosticar la enfermedad tras realizar un análisis de sangre, en el que se estudia la existencia de la molécula DQ2, y una biopsia intestinal, para conocer la lesión de la pared intestinal. En ese caso, se confirma la enfermedad celíaca y se prescribe una dieta en la que se debe excluir por completo el gluten (trigo, centeno y cebada) y sus derivados e híbridos (triticale, espelta y kamut). Se sospecha que la avena también puede afectar a los celíacos pero aún no está del todo claro. El resto de alimentos (frutas, verduras, carnes, pescados, legumbres, huevos…) se pueden ingerir en su estado natural (sin haber pasado por un proceso industrial que pueda “contaminarlo”)

Se desconoce que es lo que causa que se desarrolle la enfermedad ya que no a todos los individuos que poseen la molécula DQ2 acaban siendo celíacos. A muchos, se les manifiesta a los pocos años de nacer, cuando el sistema digestivo aún es muy inmaduro, y a otros, se les puede desarrollar en cualquier momento de la vida.

El consumo de gluten por parte de los celíacos puede derivar en un sistema inmunitario forzado, o estimulado permanentemente, que no cesa de batallar contra esa proteína. Con un intestino dañado la mala absorción de nutrientes está garantizada con lo que aparecerán  enfermedades relacionadas como son la anemia, la descalcificación de huesos y el bajo crecimiento. Pero el consumo prolongado también puede derivar en otras enfermedades tales como: la diabetes dependiente de insulina, la artritis, la tiroiditis, las afecciones del hígado, la insuficiencia pancreática, la alopecia y algunos tipos de cáncer.

Aunque es una enfermedad permanente, el que la padece puede llevar una vida normal solo con no ingerir esta proteína, ya que una dieta sin gluten en la única forma de que el celíaco se recupere de la lesión intestinal y no vuelva a recaer.

Es importante que el niño celíaco sea consciente de que él tiene que comer de forma diferente y aunque es más cómodo cocinar sin gluten para toda la familia, y así evitar hacer dos comidas diferentes, lo más idóneo es hacer su comida aparte cuando toque en el menú alimentos con gluten. Naturalmente hay que intentar siempre tener la alternativa sin gluten al plato que ingiere el resto de la familia. De esta forma se facilita la asimilación por parte del celíaco de su condición y lo ayuda a comprender que debe vigilar su alimentación, pero que puede comer tan bien como los demás.

Es importante estar en contacto con personas u asociaciones que te puedan brindar apoyo en todo momento, informar sobre marcas y productos sin de gluten, y responder tus dudas.

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